Economía del Conocimiento

Economía del Conocimiento

Economía del Conocimiento

La construcción de un modelo de desarrollo social armónico en la Economía del Conocimiento, que sea capaz de velar por la identidad cultural propia de cada municipio, sin provocar una diáspora de la juventud que atente contra el futuro del propio municipio, requiere acciones concretas.

En este proceso, los ciudadanos se transforman en el centro o motor de la Economía del Municipio, y savia del sector productivo local.

Cada ciudadano de ser “abstracto y universal” a “concreto y diverso”, en un proceso de segmentación por status, intereses, estilos de vida, etc.

Modelos Asociativos

Esto sirve para organizar también modelos asociativos con las organizaciones que representan al ciudadano y lo integra con su comunidad.

A través de estos mecanismos y selección de contenidos y servicios, los gobiernos pierden protagonismo autorreferencial para volcarse al servicio de la comunidad que representa, tal como ella misma y la nueva normalidad se lo pide.

En definitiva, se trata de que la comunidad participe y se vea reflejada en esta obra.

La nueva normalidad requiere a las administraciones realizar profundas transformaciones de funcionalidades instrumen-tales.

Adaptar los modelos de gestión creando ecosistemas productivos que sean incluidos a la nueva economía del conocimiento, articulaciones interinstitucionales y, primordial-mente cambios culturales.

Ellos sólo pueden ser producto de innovaciones en las prácticas de gestión de los funcionarios públicos, generadoras por un lado de identificación y participación en los cambios, y por otro, de una visión inclusiva del potencial de los ciudadanos.

Gobierno Electrónico

Existe una correlación inequívoca entre el modelado de los gobiernos electrónicos y los gobiernos “reales”: lo que funciona mal en la tangibilidad de las organizaciones no tendrá un resultado feliz en el campo de lo virtual.

Es necesario no producir frustración en el ciudadano, por abuso de incongruencias, dificultades para obtener información valiosa y fórmulas auto referenciadas quienes conducen el poder institucional.

Esto es central cuando se piensa de qué manera se organiza el gobierno real apuntando a su gobierno electrónico y su impacto en el desarrollo de la Sociedad del Conocimiento.

Consideramos que los cambios institucionales, particularmente en el contexto de la nueva normalidad, están siendo analizados en mucho menor grado que la tecnología como elemento determinante de la Sociedad del Conocimiento.

Consideremos un nuevo y complejo marco institucional que permita gestionar un conocimiento distribuido que es preciso integrar mediante herramientas que dinamicen las oportunidades, de cada empresa, de cada comercio y de cada emprendedor.

El desafío post pandemia debe considerar el recomponer la economía y brindar transparencia operativa.

Es aquí, en dónde tecnologías como blockchain se convierten centrales para la transformación de deudas comunales en activos que inyecten capital sobre la economía local y aceleren el proceso de recuperación.

Así mismo, la inclusión digital de plataformas de pagos normalizadas, con capacidad de acelerar el crecimiento económico local, genera oportunidades que dan sustento a emprendimientos que potencian la recaudación del gobierno comunal.

Para ver cómo la estructura interna del gobierno y la formación de sus integrantes deben construir esos nuevos marcos institucionales generadores de sinergias entre actores sociales, económicos y gubernamentales, conviene diferenciar los estadios de involucramiento e integración entre el gobierno y la sociedad, que han surgido del relevamiento de las buenas prácticas para transacciones electrónicas, tanto entre ciudadanos, como ciudadano a gobierno, o gobierno a ciudadano en el caso de proveer ayuda social con trazabilidad total.

 

Por Marcelo Lozano – General Publisher IT Connect Latam