Post Pandemia: El futuro del trabajo tecnológico

Debemos repensar el trabajo post pandemia

Debemos repensar el trabajo post pandemia

Al igual que muchos conceptos, la post pandemia marcará un cambio profundo en la que las personas prestan servicios a corporaciones.

El trabajo como lo conocimos después de la Revolución Industrial va a cambiar para siempre en la post pandemia y lo que fue, ya no será.

La actividad sindical debe superar el estigma negativo con la cual ha sido teñida de rebelión en el lugar de trabajo, la rebelión que necesita esta industria no es para frustrar la autoridad.

Requiere propósito, habilidad y colaboración.

¿Cómo abordar la rebelión sin alienar a los empresarios?

El primer paso ser claros para que no se crea que se está revelando contra una persona.

El talento de los trabajadores se revelando contra una política, proceso o estructura que es subversiva contra un orden social evolutivo y propicio para la inversión y el desarrollo con inclusión.

El objetivo configuremos un proceso de diálogo productivo, en dónde la justicia social sea un bien y no un perjuicio, en dónde los empresarios se enfoquen en el negocio y los trabajadores respalden el cambio sin quedar marginados del progreso.

Con eso en mente, considero que los siguientes pasos para garantizar que la rebeldía de los derechos sindicales del mundo tecnológico afecte el cambio de paradigma de una manera productiva.

  • Debemos canalizar la energía.

Necesitamos un GPS para ubicar a otros rebeldes que lideren el cambio.

Tenemos que hacer pruebas y experimentos para generar impulso y crear un ejemplo tangible de lo que esperamos lograr con un diálogo fluido entre los empresarios tecnológico y los trabajadores del sector.

Esto va a significar una expansión horizontal que no va a beneficiar a un sector, será transversal a todo el ecosistema. Tenemos que identificar a las personas apasionadas por lo mantener un diálogo transparente.

  • Debemos pensar en una nueva arquitectura de negocios.

Al pensar en esto, no puedo evitar rememorar la construcción de la catedral de Florencia, que dio paso al Renacimiento, debemos hacer que esta transformación que propongo de forma rebelde sea fácil para aquellos que no piensan como yo, pero aun así puedan venir y apoyarnos.

Conectemos los puntos entre lo que está pensando y cómo eso beneficia a los empleados, clientes y al negocio en general.

Conducir el cambio

Debemos ser lazarillos para que otros puedan ver, no solo lo que la transformación es diferente, sino cómo es posible hacerlo realidad.

Necesitamos validar los resultados de estos mini experimentos para ayudar a mostrar lo que está tratando de lograr este movimiento en lugar de confiar únicamente en decirle a las personas que hay una mejor idea.

Tenemos que encuadrar la narrativa de esta rebelión para mostrar cómo podemos ayudar a las Pymes y a las personas.

Muchos rebeldes tienen mala reputación porque carecen de la paciencia para ayudar a las personas a procesar la distancia entre la forma en que están haciendo las cosas hasta donde el rebelde ve que las cosas deben ir.

Hay que exponer la creatividad para decirle a la gente que si no cambian las cosas malas sucederá o frustrarse con ellos por no pensar como tú no es una receta para influir en los demás.

En cambio, enmarca la narrativa de por qué esta rebelión productiva del mundo tecnológico es por una causa mayor, cómo puede ayudar a otros y por qué vale la pena arriesgarse y seguir esta tendencia.

Es hora de reconocer que los trabajadores informáticos están ahí.

Desde hace algún tiempo, se están gestando nuevas expectativas sobre cómo los trabajadores informáticos y los empleadores deberían interactuar y apoyarse mutuamente.

Pasamos de la cultura de los trabajadores a tener la suerte de tener un trabajo y de que los empleadores les brinden seguridad hasta la jubilación a una filosofía de agente libre de empleadores que se reorganizan a su antojo desconociendo todo tipo de derecho y que los empleados cambian de trabajo con la frecuencia necesaria para hacer crecer sus carreras, ante la falta de alternativas.

La pandemia ha juntado estas dos filosofías

Ahora estamos viendo dos contra-tendencias emergentes

Existe la necesidad de agilidad y estabilidad en la fuerza laboral.

Las empresas están reconociendo que existe la necesidad de una determinada población de empleados para mantener la empresa en funcionamiento, el llamado empleado esencial.

Luego están aquellos que son soporte estratégico y requieren más flexibilidad en términos de cómo hacen su trabajo y qué trabajo hacen.

También hay empleados que buscan más movimiento, mientras que otros quieren ver una mejor seguridad laboral de sus empleadores.

No es un secreto que el mercado laboral y el grupo de talentos eventualmente se adaptará a la normativa vigente y para los puestos de demanda, la guerra de talentos seguirá existiendo.

Los empleados evaluarán cómo las posibles empresas apoyaron a sus empleados a través de todo esto.

¿Se apresuraron a despedir?

¿Pagaron?

¿Se les ocurrieron formas creativas de mantener a su personal empleado?

¿Demostraron, en primer lugar, una planificación empresarial responsable?

¿Pudieron garantizar que pudieran proteger los medios de vida de las personas cuando una pandemia nos sorprende a todos?

Tenemos que identificar las nuevas habilidades necesarias para el talento de alto rendimiento, tanto en el campo laboral como empresarial.

No es posible que necesitamos transitar una pandemia global para enterarnos que empresarios que se llamaban exitosos, no habían provisionado a su empresa de al menos dos nóminas salariales.

Aunque las habilidades técnicas del trabajador informático son críticas para cualquier trabajo que asumimos, hay habilidades transferibles que son independientes del trabajo.

Todas las empresas deberían contratar y todos los empleados deberían perfeccionar estas habilidades, sin desequilibrar el ecosistema.

La disrupción no va a disminuir

Ya no es la amenaza para los negocios, sino el entorno en el que estamos creando y trabajando.

El objetivo no es aprender a sobrevivir en medio de esta pandemia.

Se trata de evolucionar la forma en que planificamos, trabajamos y nos apoyamos mutuamente para que podamos ser resistentes a las tormentas.

No se trata de conocer los detalles de la anomalía que encontraremos en el camino con anticipación.

Insólitamente, si alguna vez tenemos ese lujo, podremos minimizar daños colaterales.

Este cambio, se trata de navegar por todas las disrupciones de una manera que nos permita usarlo como fuente de energía, impulso e innovación, sin someter a nadie.

 

Por Marcelo Lozano – General Publisher IT Connect Latam