Ley de la Economía del Conocimiento: avanzar, pero con cambios

Marcelo Lozano analiza la necesidad de una Ley de Economía del Conocimiento

Marcelo Lozano analiza la necesidad de una Ley de Economía del Conocimiento

La Ley de la Economía del Conocimiento es sin duda una necesidad para la economía argentina, pero su estructura debe obedecer a una estrategia nacional y no solo a un pedido empresario.

Como todos sabemos la Ley de la Economía del Conocimiento es un proyecto redactado por empresarios.

Mediante un lobby aceitado llevaron sus inquietudes al Congreso con promesas difusas.

No me parece mal que exista un lobby empresario, siempre y cuando no se trate de un grupo específico, que invisibiliza a sectores concretos como el de los trabajadores o las Pymes.

Hablar de Economía del Conocimiento sin un convenio colectivo de trabajo que regule la actividad, de manera transparente, ágil y acorde al contexto, es en principio una injusticia social.

Pero también denota un total desconocimiento de como será el trabajo del futuro y la economía que viene post pandemia.

Mirando a los que saben de estrategia

Twitter asignó 1000 dólares adicionales para que los trabajadores puedan desarrollar sus tareas desde sus hogares durante la etapa de aislamiento social.

Con esta decisión de la compañía, los trabajadores que están haciendo home office tendrán la opción de no volver nunca más a las oficinas de Twitter.

El panorama no difiere en Google, que mantendrá a todos sus empleados en sus casas hasta fines de 2020, al igual que Facebook.

A su vez, el buscador de Internet ofreció un asueto a sus trabajadores para que puedan compensar el agotamiento y el estrés que genera el trabajo remoto.

El trabajador es un actor central de la Economía del Conocimiento.

Pymes como catalizadores de la Innovación

También es necesario crear un ecosistema de I+D en el que participen las Pymes y Mipymes.

La generación de trabajo tecnológico requiere un impulso emprendedor, y ello solo se logra equilibrando el mercado.

Las grandes empresas absorben todos los beneficios impositivos otorgados por el Estado Nacional.

La concentración tecnológica solo nos llevó a la destrucción de miles de pymes de carácter tecnológico en todo el país.

Hay que invertir la pirámide y volcar recursos de manera estratégica para un crecimiento armónico de toda la nación.

Esto no solo afectó al sector, también condenó a muchas economías regionales a la exclusión y al marginamiento de la nueva economía.

Es necesario ser serios, si se prometen crear empleos, no puede ser semántica enunciativa.

Debe estar planificado en un marco que comprometa los fondos de educación necesarios articulados con los trabajadores, que son los mayores interesados en progresar.

 

Por Marcelo Lozano – General Publisher IT Connect Latam