Empresarios del Soft no entendieron: «Bueno muchachos, llegó la hora»

Marcelo Lozano realiza una crítica ácida a los empresarios del software

Marcelo Lozano realiza una crítica ácida a los empresarios del software

La calificación de “empresarios miserables” es una caricia al alma dada por el Presidente de la Nación, porque la realidad merece un calificativo mucho más impactante.

Alberto Fernandez fue bien claro, «Si algo tiene que enseñarnos la pandemia es la regla de la solidaridad, porque nadie se salva solo».

Suscribo en un 1000% esta frase del Señor Presidente de la Nación.

Los empresarios tecnológicos nucleados en la CESSI (Cámara del Software y Servicios Informáticos) se escindieron de la realidad del país y del ciudadano común, no acepta ganar menos y preparó una batería de pedidos, como si Argentina fuera Disneylandia.

Tomemos en cuenta que la industria del software, no sufrió el impacto, está habituada a trabajar remoto y tiene las habilidades necesarias para hacerlo de forma segura.

Es justo decir que no fue la totalidad de los empresarios de esta cámara que estuvieron de acuerdo con este petitorio que hoy me llega como borrador, solo la mayoría lo cual me da esperanza, algunos tienen corazón.

La pandemia nos ha empujado a un consenso por el cual todos sabemos que hay que dar asistencia a quien más lo necesita, que debemos cuidar a nuestros mayores, ser solidarios y cuidarnos para cuidar al resto.

El país invierte lo que no tiene en ese sentido y los sectores más acomodados deben mostrar, solidaridad y paciencia, es una crisis humanitaria de escala global y no debemos anteponer la economía a la vida.

El borrador que circularon cerrado con los polos empresarios del país, muestra una actitud pusilánime poco democrática. Esto “es”, y no se cambia nada, fue la norma:

“Desde CESSI y en representación de la Industria del Software, solicitamos al Gobierno Nacional contemplar la siguiente serie de medidas, las que permitirán a las empresas socias mitigar el impacto económico y financiero que provocará la cuarentena.

  • Suspender por 180 días el pago de aportes patronales y establecer un plan de pago en cuotas posterior a los 180 días para las empresas del sector del Software.
  • Dictar un DNU que prorrogue “los demás beneficios de la Ley de Promoción del Software por un año”.
  • Postergar por 180 días el pago del IVA y establecer un plan de pago en cuotas posterior a los 180 días para las empresas del sector del Software y ​ No retención del IVA ni otros impuestos nacionales al software.
  • Agilizar los pagos vencidos a empresas del Sector por parte del Estado Nacional y empresas con participación Estatal mayoritaria.
  • Préstamos por un monto 3 veces el último F931, a tasa 0% o subsidiada con plazo de pago a 24 meses, con 6 meses de gracia para capital de trabajo.
  • Postergación de vencimiento de ganancias y bienes personales.
  • Suspender la condición de que, si las PyMEs no pagan puntualmente el IVA, se les caiga el beneficio de pagarlo a los 90 días y se vuelva toda la deuda exigible.”

«Bueno muchachos, llegó la hora»

Vamos a analizar uno por uno los puntos que proponen

Suspender por 180 días el pago de aportes patronales y establecer un plan de pago en cuotas posterior a los 180 días para las empresas del sector del Software.

Lo primero que debemos decir es que la solidaridad con el resto del sector tecnológico es vergonzosa, tan vergonzosa como para con los trabajadores, el dinero de los aportes no es de Ustedes, es de los trabajadores y no pueden ni deben financiarse con el esfuerzo de los trabajadores. Además, desfinanciar el sistema jubilatorio es -a mi juicio- casi un delito de lesa humanidad, cuando toda la sociedad se ocupa de nuestros mayores.

Dictar un DNU que prorrogue “los demás beneficios de la Ley de Promoción del Software por un año”.

Dan pavores muchachos, la ley de Economía del Conocimiento dictada por el gobierno anterior era el estandarte del anterior Presidente de la Cámara, muchos de Ustedes se agarraron la cabeza cuando el Secretario General de la Asociación Gremial de Computación, les dijo en la cara que el gremio proponía prorrogar por un año la ley de software, para discutirla entre todos. Pero claro, eso de “entre todos” a Ustedes no les cierra.

Postergar por 180 días el pago del IVA y establecer un plan de pago en cuotas posterior a los 180 días para las empresas del sector del Software y ​ No retención del IVA ni otros impuestos nacionales al software.

Mientras un desocupado paga el 100% de IVA de la papa que le compra a su hijo, Ustedes que cobran sus servicios en dólares, ¿quieren pagar a 180 días y en cuotas el IVA? ¿Es broma?

Agilizar los pagos vencidos a empresas del Sector por parte del Estado Nacional y empresas con participación Estatal mayoritaria.

¿De verdad se creen que son prioritarios para la ciudadanía? ¿No los alcanzó con la que facturaron en el pasado? ¡Suena a una actitud caníbal! La voracidad que presentan para con el Estado, deberían mostrarla en el exterior, ¡TRABAJEN MÁS y PIDAN MENOS!

Préstamos por un monto 3 veces el último F931, a tasa 0% o subsidiada con plazo de pago a 24 meses, con 6 meses de gracia para capital de trabajo.

Este es el punto que más me gustó, en dónde mostraron un total desprecio por el emprendedor tecnológico, el MiPyme. ¿Me pueden explicar los empresarios como un monotributista que contrata a 3 programadores presenta el F931? ¿Solo quieren financiar a los grandes pulpos? Qué feo soltarles la mano a las bases empresarias, esto es bien elitista.

Postergación de vencimiento de ganancias y bienes personales.

La juntaron en pala, ajustaron los salarios en pesos provocando que el trabajador informático tuviese una caída de su salario en pesos acuciante y en dólares, como los que cobran Ustedes, desesperante. Agrandaron sus márgenes de ganancia y ¿de verdad quieren postergar ganancias y bienes personales? Perdonen mi humilde opinión, esto es obsceno si miramos el contexto de crisis en el que vivimos.

Suspender la condición de que, si las PyMEs no pagan puntualmente el IVA, se les caiga el beneficio de pagarlo a los 90 días y se vuelva toda la deuda exigible.

Solo me resta parafrasear a un diputado pintoresco que se hizo famoso por su frase: “¿y si prueban con trabajar «remoto»?”.

 

 

Por Marcelo Lozano – Desde mi lugar de cuarentena