Redacción 27 enero, 2020
Kulfas busca arreglar la economía del conocimiento

La Economía del Conocimiento es un concepto actual, que muchos sectores han tratado de torcer de manera supina para maximizar ganancias y explotar el mayor activo que tiene la república, y es el conocimiento humano.

El contador Santiago Sáenz Valiente escribió recientemente en el periódico Ámbito Financiero lo siguiente:

La ley de promoción de la Economía del Conocimiento N°27.506 comenzaba a regir el 1 de enero del 2020, cuyo decreto Nº 708/2019 (15/10/2019) le daba todas las condiciones para hacerla operativa y aplicar los beneficios impositivos y previsionales. Sin embargo, fueron suspendidos sus efectos por una Resolución Nº 30/20 del Ministerio del Desarrollo Productivo creando una incertidumbre inaceptable.

Tengo la impresión de que muchos empresarios y emprendedores tecnológicos, no comprenden el temita este de la Democracia. (agrego el link a la definición de Democracia por si el señor contador no lo recuerda).

Inaceptable es cuestionar la capacidad de un gobierno para ordenar “disparates” ejecutados, por gobiernos democráticos que no gobernaron para el pueblo, obnubilados por el canto de la sirena de un sector que fue imprudente y voraz a la hora de dictar una ley “malparida”.

Aprovechar las oportunidades que le dió el calendario electoral

Debo reconocer que el “Time to Market” de los operadores políticos afines al sector empresario fue brillante, nadie que ejerza un cargo político podría votar en contra de una ley que promete crear cientos de miles de puestos de trabajo e inyectar en la economía más de 15 mil millones de dólares.

Nadie dice como vamos a facturar 15 mil millones de dólares, nadie asume un solo compromiso frente a una ley que compromete la seguridad social de los trabajadores y sobre como vamos a incluir a millones de argentinos en la Economía del Conocimiento.

Solo debemos recordar los múltiples fracasos educativos comandados por la CESSI y otras entidades empresarias, que costaron miles de millones al Estado Nacional y con una efectividad totalmente deficiente.

Economía del Conocimiento

En lo personal creo que debe existir una Ley, se debería discutir entre todos, trabajadores, académicos, científicos, políticos y por último empresarios.

Coincido plenamente que ese espacio de debate transparente formado de abajo hacia arriba debe abordarse como sugiere el Diputado (MC) Alberto Briozzo extendiendo la Ley de Software, por uno o dos años.

Es disparatado pensar que alguien quiere perjudicar al sector empresario, hasta el mismo Gremio Informático (AGC) da soporte a una ley de Economía del Conocimiento, pero en dónde la voz de todos sea escuchada.

Muchos empresarios en representación de entidades gremiales empresarias, mintieron descaradamente asegurando que esta era una Ley de concenso.

La solución está en dialogar, en entender para qué queremos el conocimiento, en comprender la realidad de todas las economías regionales y trazar una estrategia nacional que potencie a cada región, a sus industrias con el aditivo que le suma la tecnología como actividad “cross” a toda la economía nacional.

El Conocimiento propicia el diálogo, no es papelón

Los empresarios están ofuscados por no poder morder más del bolsillo del Estado
Los empresarios están ofuscados por no poder morder más del bolsillo del Estado

No cuestiono ni el papelón del “autodesarrollo”, ni la voracidad de ciertos tiburones que avanzaron sobre la seguridad social de los trabajadores argentinos.

El futuro de Argentina, hoy más que nunca está en el diálogo, igualitario, participativo e inclusivo.

Veremos si la industria está a la altura de los empresarios internacionales, o como dice un amigo que vive en Texas, si los empresarios argentinos siguen actuando como bolicheros con plata.

 

Marcelo Lozano – General Publisher IT Connect Latam