Redacción 24 abril, 2019
Papelón Legislativo

La cámara empresaria de Software y Servicios Informáticos, ayer protagonizó el mayor papelón de los últimos años, en el Congreso Nacional junto al secretario de Emprendedores y PyMEs, Mariano Mayer.

En la primera sesión de comisión de la Ley de Economía del Conocimiento, tanto funcionarios empresarios como gubernamentales protagonizaron un papelón vergonzoso, demostrando que no están en condiciones de promover una ley de este tenor comprendiendo cabalmente la importancia estratégica de dicha ley para Argentina.

Luego de expresar una falacia temeraria, el secretario Meyer no se puso colorado al afirmar que este proyecto era de consenso con todos los sectores, pero en lo personal opino que el funcionario fue víctima de la información distorsionada que los empresarios le hicieron llegar.

Así mismo, y en consonancia con el nivel de fantasía que expresaron algunos ponentes, el presidente de la CESSI, Don Aníbal Carmona, expresó su versión personal de Disney París en Argentina, al plantear una visión del “big picture” de la industria tecnológica de Argentina, expresando una concatenación de subrealidades, según mi experiencia que distan mucho de alguien que tenga conocimiento de campo y una estrategia clara.

Ciertamente como expresé en notas anteriores me parece inmoral que la ley de Economía del Conocimiento no plantea otra estrategia que trasladar plata del estado a los empresarios, con control empresario como único requisito.

A razón de esto, el Secretario General de la Asociación Gremial de Computación, gracias a la generosa oferta de un Diputado Nacional del Frente Renovador, pudo tener 5 minutos de alocución en el cual dejó al desnudo una ley que necesita modificaciones urgentes.

Las patas de la Mentira

Como primer paso, Ezequiel Tosco líder de AGC le recordó al Secretario Meyer que en la ley de la Economía del Conocimiento, que se motoriza con el “conocimiento” del trabajador, fueron los trabajadores algunos de los que no participaron del consenso falaz que el secretario pomposamente anunció.

Yo agregaría que no tengo referencias que el sector académico tampoco fue protagonista, pero quizás puedan esgrimir que algún ayudante de cátedra de alguna universidad participó de alguna reunión, como justificación…

Tosco, con un grado de firmeza necesaria para poner neuronas a un proyecto estratégico nacional, que requiere ser una política de estado y no una herramienta de timo, se preguntó cuál era el compromiso empresario, frente a la erogación de entre 6 y 10 mil millones de pesos por parte del Estado.

Silencio aterrador

El silencio del sector empresario en este sentido superó por mucho a la paz de un campo santo.

Como parte de esta industria el Secretario General, planteó dudas lógicas desde el campo educativo y de generación de recursos, en dónde el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires -como ejemplo- invirtió mucho dinero en capacitar a miles de jóvenes y lograr que egresen 900 jóvenes, mientras que la industria solo incluyó en el mercado a 36 de ellos.

Más que un programa “codo a codo” daría la impresión de que borran con el codo, lo que anuncian con la boca.

También recordó que los trabajadores informáticos argentinos son los peores pagos de la región y dejó al desnudo que el sector empresario trabaja para evitar que los informáticos puedan ejercer sus derechos, tales como discutir una paritaria.

Trabajadores sin derechos

Vivimos en la Economía del Conocimiento y el trabajador del conocimiento no puede discutir seria y responsablemente una paritaria, porque el sector empresario cree que no merecen tener el derecho que han logrado hasta los trabajadores de la recolección de basura.

Fue todo tan delirante que fue precisamente el sindicato que defendió a las Pymes frente a la avanzada de las grandes corporaciones, en el espacio legislativo.

Las alocuciones empresarias fueron tan “fuera de lugar” en la sesión parlamentaria que el Secretario General de la Asociación Gremial de Computación, Ezequiel Tosco culminó su escueta participación diciendo textualmente: “Señores seamos serios”, como resumen lapidario de esta primera sesión.

Miembros parlamentarios de diferentes sectores que son mayoría en al cámara se acercaron al secretario gremial, para solicitarle su visión y sostener su postura frente a este proyecto de ley.

 

A continuación adjunto la transcripción de la alocución textual de Ezequiel Tosco, Secretario General de AGC, en la sesión paralamentaria.

Bueno, muchas gracias, voy a utilizar menos de 5 minutos.

Como primera medida, la verdad que no es todo tan color de rosas como se ve, como se plantea. Hay muchos puntos en los que nosotros estamos en desacuerdo, por ejemplo se habló mucho de que se trabajó con todos los sectores. Bueno, el sector de los trabajadores de la industria informática no estuvo presente. Nosotros no pudimos opinar, no pudimos participar, y hay dudas que nosotros tenemos que tampoco se pudieron evacuar.

Recién acaban de hacer una pregunta puntual sobre cuál es el costo fiscal, bueno, estamos entregando como sociedad un beneficio de entre 6.000 millones de pesos según acaban de decir y nosotros no sabemos realmente cuál es el compromiso de contratación de estos sectores – sin embargo apoyo la ley, no? que quede claro que nosotros apoyamos la ley, promovemos algunos cambios…

(alguien interrumpe «es para que haya más empleados»)

Por supuesto que tiene que haber más empleados, pero no solamente eso, tenemos que ser claro con los números cuando hablamos de los trabajadores. No sé si saben todos los aquí presentes que los trabajadores de la industria informática en nuestra vida tuvimos paritarias. Nunca tuvimos paritarias. Y eso no es consecuencia solamente de las discusiones de la ley, que necesitamos que ganen más plata, es porque es consecuencia de que se trabaja para que no haya una organización gremial y que no se puedan discutir paritarias, y eso tiene que entrar. Porque cuando hablamos de los salarios en otro países recordemos que Argentina es uno de los países que en dólares menos les paga a los trabajadores.

Entonces cuando hablemos de la ley y como lo aseguranmos, también es necesario que estén los trabajadores.

Otro de los temas importantes es que no podemos disociar este proyecto de ley de la formación.

Nosotros hemos pasado – los hemos visto pasar sobre todo – programas como el 111 mil, que a nuestro criterio no anduvo bien, de hecho hay ejemplos en la ciudad de Buenos Aires donde el programa Codo a Codo de 900 personas que se formaron se contrataron solamente 36, por lo cual el esfuerzo es fiscal, el esfuerzo es económico en cuanto al aporte adicional que hacen los gobiernos y los estados, y no tenemos ningún compromiso del sector empresario.

Y les digo que no tenemos ningún compromiso porque he participado en muchas charlas donde se ha planteado esa situación, es más, se les ha planteado que capacitemos lo que ustedes necesitan y no hemos tenido ninguna respuesta.

En síntesis, para no hacerlo más largo, lo que nosotros estamos proponiendo es: a nosotros nos gustaría que siga el proyecto de ley que está, una prórroga de la Ley de Software porque también tenemos que atender que si van a venir muchas empresas de otros países y todo los demás,

¿A dónde van a buscar los profesionales?

Lo más probable es que los vayan a buscar a las PyMEs y estemos atentando contra las PyMEs nacionales, entonces tenemos que tener mucho cuidado en ese punto. ¿Por qué planteo hacer una prórroga de la ley durante unos años? Para que podamos participar todos los actores – de verdad – de la industria. Y en el caso de que no, de que siga esta ley la que está planteada hoy, introducir algunos cambios sobre todo en el Artículo 13 que es el artículo donde están las entidades de control.

Nosotros ya hemos visto en etapas anteriores donde el sector empresario era también el sector que se controlaba o se daba los fondos para formación. Señores, tratemos de ser serios en esto.

Muchas gracias.

 

Por Marcelo Lozano – General Publisher IT Connect Latam