Redacción 2 abril, 2019
INDUSTRIA 4.0 Argentina debe asumir el liderazgo regional

La cámara de software y servicios informáticos de la república argentina promueve un desarrollo industrial anómalo, casi como si no entendiera de que se trata el desarrollo de esta industria tecnológica.

Los directivos de dicha cámara, ocupan mucho tiempo en montar operaciones políticas para luchar por la negación sistemática de los derechos de los trabajadores informáticos, tentando a algunos funcionarios a cometer posibles delitos, y promoviendo que alguna colega periodista manche la profesión con mentiras sobre la organización gremial de los trabajadores del sector.

Mientras la cámara opera para dividir a la organización de los trabajadores, en muchos gremios sin fuerza, la unidad de los trabajadores está más fuerte que nunca, becando a trabajadores para tomar capacitaciones de alto nivel tecnológico, en lugar de hacerle el juego a este grupo de operadores infantiles que, en lugar de estudiar y trabajar, se ocupan de mantener sus privilegios y achatar a la industria con negocios que despiden un “tufillo inquietante” como diría Alejandro Casona.

Por esta razón, está nota va dedicada a esos empresarios que no entienden la tecnología y necesitan que un trabajador de la palabra les explique.

La Industria 4.0 está basada en los siguientes son los principios de diseño:

Interoperabilidad: los objetos, las máquinas y las personas necesitan poder comunicarse a través de la Internet de las Cosas y la Internet de las Personas. Este es el principio más esencial que verdaderamente hace que una fábrica sea inteligente, esto implica conectar sin sacrificar la privacidad y sustentabilidad del dato.

Capacidad en tiempo real: una fábrica inteligente debe poder recopilar datos en tiempo real, almacenarlos o analizarlos y tomar decisiones de acuerdo con los nuevos hallazgos. Esto no solo se limita a la investigación de mercado, sino también a procesos internos como el fallo de una máquina en la línea de producción. Los objetos inteligentes deben poder identificar el defecto y volver a delegar tareas en otras máquinas operativas. Esto también contribuye en gran medida a la flexibilidad y la optimización de la producción.

Orientación al servicio: la producción debe estar orientada al cliente. Las personas y los objetos / dispositivos inteligentes deben poder conectarse de manera eficiente a través de la Internet de los Servicios para crear productos basados ​​en las especificaciones del cliente. Aquí es donde el Internet de los servicios se vuelve esencial.

Virtualización: los CPS deben poder simular y crear una copia virtual del mundo real.

Los CPS también deben poder supervisar los objetos existentes en el entorno circundante.

Dicho de otra forma, la sustentabilidad y continuidad del negocio es vital, debe haber una copia virtual de todo.

Descentralización: La capacidad de los CPS para trabajar de forma independiente.

Esto da lugar a productos personalizados y resolución de problemas.

Esto también crea un entorno más flexible para la producción.

En caso de fracaso o tener objetivos en conflicto, el problema se delega a un nivel superior.

Sin embargo, incluso con dichas tecnologías implementadas, la necesidad de garantizar la calidad sigue siendo una necesidad en todo el proceso.

Modularidad: en un mercado dinámico, la capacidad de una Smart Factory para adaptarse a un nuevo mercado es esencial. En un caso típico, probablemente tomaría una semana para que una empresa promedio estudie el mercado y modifique su producción en consecuencia.

Por otro lado, las fábricas inteligentes deben poder adaptarse de manera rápida y sin problemas a los cambios estacionales y las tendencias del mercado.

Desafíos que se plantean hacia el futuro

La industria 4.0 realmente revolucionará la forma en que funcionan los procesos de fabricación. Sin embargo, es importante sopesar las ventajas y los desafíos que las empresas pueden enfrentar.

Preeminencias de la Industria 4.0

Promover el I+D: la adopción de las tecnologías de la Industria 4.0 impulsará la investigación y desarrollo en diversos campos, como la seguridad de TI, y tendrá su efecto en la educación en particular.

Una nueva industria requerirá un nuevo conjunto de habilidades.

Por consiguiente, la educación y la capacitación tomarán una nueva forma que proporcione a una industria de este tipo la mano de obra calificada requerida.

Optimización: la optimización de la producción es una ventaja vital para Industria 4.0. Una fábrica de la economía del conocimiento debe contener cientos o incluso miles de dispositivos inteligentes que puedan auto-optimizarse.

Los procesos automatizados darán lugar a un tiempo de inactividad casi nulo en la cadena producción.

Esto es muy importante para las industrias que utilizan equipos de fabricación costosos de alto nivel, como la industria de semiconductores.

La economía del conocimiento requiere disponer de un modelo producción de forma constante y sustentable beneficie al ecosistema inteligente.

Personalización: la creación de un mercado flexible en la economía del conocimiento siempre estará orientado al cliente ayudará a satisfacer las necesidades de la población de manera rápida y sin problemas.

También anulará la brecha entre el fabricante y el cliente.

La comunicación será fluida y se llevará a cabo entre ambos directamente.

Esto acelera los procesos de producción y entrega.

Retos de la industria 4.0

Seguridad: Sin dudas el mayor reto de la implementación de técnicas de la Industria 4.0 es el riesgo de seguridad de TI. Parece mentira que los empresarios, llevaran un PROYECTO de LEY al Poder Ejecutivo Nacional, tan mal estructurado, un verdadero papelón, la CESSI no logra entender que, en la Economía del Conocimiento, el driver de la economía es la seguridad cibernética.

Esta integración en línea dará espacio a las brechas de seguridad y a potenciales fugas de datos.

La inteligencia cibernética también debe ser tenida en cuenta, la nueva economía requiere un modelo proactivo y no reactivo.

Por esta razón deben entender que, el problema no es individual, pero puede, y probablemente lo será, va a costarle dinero a los fabricantes y van dañar la reputación, algo que no se repara con dinero.

Por esta razón, la inteligencia en seguridad es crucial.

Capital: Este nivel de transformación requiere una gran inversión en una nueva tecnología que no es subsidio, el I+D debe generar un mayor número de patentes, no podemos financiar la investigación privada con el hambre de los excluidos.

La decisión y el riesgo de hacer esta transformación tendrá que venir como parte de una decisión estratégica del CEO de cada compañía.

Es la única forma en la que, los riesgos sean correctamente calculados y tomados en serio.

Además, tal transformación requerirá un capital enorme, que excluye a las empresas más pequeñas y podría costarles su participación de mercado en el futuro, por esta razón argentina no debe invertir en gigantes como Globant o Mercado Libre, para evitar la concentración de poder en pocas manos.

Empleo: este es el momento indicado para la planificación estratégica sobre las condiciones de empleo con la adopción de la Industria 4.0, un tema del cual no podemos excluir a los trabajadores como sujetos centrales de la nueva economía.

Resulta obvio decir que los trabajadores necesitarán adquirir habilidades diferentes o un conjunto de habilidades completamente nuevo, pero si leemos el proyecto de ley elaborado por los empresarios sobre la Economía del Conocimiento, no pueden ser ellos quienes determinen que es necesario promover.

Tomar decisiones correctas puede ayudar a que las tasas de empleo aumenten, pero también alienará a los trabajadores de un gran sector.

El sector de trabajadores cuyo trabajo es quizás repetitivo enfrentará un desafío para mantenerse al día con la industria.

Debemos introducir diferentes formas de educación y de reconocimiento de competencias, pero aun así no vamos a solucionar el problema para la porción mayor de trabajadores.

Privacidad: Esta no solo es la preocupación del cliente, sino también debería ser de las fábricas de software.

Parece mentira que, pasados 19 años del siglo XXI aun hoy en Argentina, no se reconozca la posición de analista de seguridad en los equipos de desarrollo.

Puede resultar lógico si analizamos el contexto, el empresario piensa con el bolsillo, aunque eso no sea muy consistente en la economía del conocimiento.

En una industria tan interconectada, los fabricantes necesitan recopilar y analizar datos de manera consistente.

Para el cliente, esto podría parecer una amenaza para su privacidad, aunque debería ser todo lo contrario.

Esto no solo es exclusivo de los consumidores.

Las empresas pequeñas o grandes que no han compartido sus datos en el pasado tendrán que abrirse camino hacia un entorno más transparente, manos profesionales deberán constituir organizaciones capaces de anonimizar amenazas.

Cerrar la brecha entre el consumidor y el fabricante será un gran desafío que debería promover la inclusión, y no la exclusión.

 

 

Por Marcelo Lozano – General Publisher IT Connect Latam