Internet: Golpe en zona de flotación

Gustavo Giacomodonato - Analista de Seguridad habla sobre el futuro de Internet

Gustavo Giacomodonato – Analista de Seguridad habla sobre el futuro de Internet

La Ley de Copyright europea a la vuelta de la esquina, no más allá de Marzo o Abril, lo cual afectará de manera directa a Internet

Hace unas semanas el Consejo Europeo daba la sorpresa con la oposición a la reforma de la Ley de Copyright, una reforma que durante meses ha sacudido los cimientos de internet por sus implicaciones: los famosos y polémicos Artículos 11 y 13 plantearían una red de redes muy distinta de la que conocemos hoy en día.

Ese rechazo ha dado lugar a una nueva redacción de estos polémicos artículos, pero sus nuevas versiones definitivas son peores que las que ya amenazaban el status quo de internet.

La Comisión, el Parlamento y el Consejo Europeo plantean cambios radicales, y ahora solo queda el voto final de aprobación. Los usuarios, eso sí, tenemos herramientas para intentar frenar esa decisión.

¿Qué supone esta nueva directiva de copyright?

La nota de prensa de la Comisión Europea calificaba ese texto final como “una revolución para modernizar las leyes de copyright”,

Como dice una miembro del Parlamento Europeo esta Ley “cambiará de forma fundamental Internet tal y como lo conocemos -si se adopta en el inminente voto final”.

Dicha directiva plantea una reforma esencial de la gestión de los derechos de autor, y como ya vimos en el pasado, esos Artículos 11 y 13 plantean serios obstáculos a la filosofía misma de Internet.

La parlamentaria ya avisaba hace unos días de que aquel rechazo de hace un mes no había sido más que una forma de empeorar las cosas: varios Estados miembros no se pusieron de acuerdo sobre el Artículo 13.

Francia abogaba por aplicarlo a todas las  plataformas independientes de su tamaño, mientras que Alemania indicaba que no debería dañar a PYMES.

El acuerdo franco-alemán precisamente solventa esas diferencias y hace que el Artículo 13 se aplique a todas las plataformas comerciales, lo que obligará a todas ellas a implantar esos filtros de subida salvo que se cumplan a la vez tres condiciones específicas:

  • Disponibles para el público desde hace menos de 3 años
  • Facturaciones anuales inferiores a 10 millones de euros
  • Menos de 5 millones de visitantes únicos al mes

Son muy pocos los que “se salvan” de esos términos, y de hecho incluso plataformas más pequeñas y nuevas deben demostrar que “han hecho todo lo posible” para obtener licencias de los titulares de derechos en caso de publicar o colgar contenidos de terceras partes.

Pero vayamos por partes. ¿Qué son los Artículos 11 y 13 y cómo quedan?

Artículo 11: el “impuesto por linkear”

Igualmente preocupante, sobre todo para los medios, es el Artículo 11, que impondrá  una especie de “tasa Google” pero con un impacto que va mucho más allá de los buscadores o los agregadores de noticias: afectará a un número mucho mayor de sitios web.

En primer lugar, reproducir “algo más que palabras sencillas o extractos muy cortos” obligará a una licencia por parte de los derechos de autor.

Quienes reproducen pequeños fragmentos de texto de otros medios tendrán que tener autorización explícita para ello, pero aquí entra esa difusa definición de qué es (o no es) un “extracto muy corto”.

No solo eso, dicho Artículo, no excluye a publicaciones particulares, así que el impuesto por linkear afecta por igual a medios profesionales y de cualquier índole que a blogs personales que no tengan ánimo de lucro.

Las consecuencias son evidentes si nos fijamos en el ejemplo que Google —una de las claras afectadas en este ámbito— mostró para que vislumbrásemos el efecto de la aplicación del artículo en su página de Google News.

El principio del fin

Su aspecto sería casi ridículo al no poder incluir prácticamente ni imágenes, ni titulares ni pequeñas descripciones de los artículos.

El Artículo 11 hace referencia una implantación de tasas al enlace o a la agregación de contenidos, donde encaja la mera reproducción de titulares. De esta forma, se verían afectados sistemas como Bing o Google News.

Esto es especialmente conflictivo porque estas plataformas se verían en la posición de llegar a acuerdos con los medios o de para poder enlazarles.

“Tendremos que decidir qué contenido incluir en nuestro servicio de noticias en base a los acuerdos que tengamos con los medios.

“Sí, Google elegirá quiénes serán los ganadores o los perdedores”, explicaba el vicepresidente de Google News, Richard Gingras, en un artículo en el blog de la compañía.

Y es que, obviamente, los grandes perjudicados serán los medios más pequeños porque solo los grandes pasarían dicho filtro.

Artículo 13: filtros de subida

El polémico Artículo 13 de la reforma de los derechos de autor establece que los propietarios de sitios y aplicaciones comerciales en los que los usuarios (ojo, los usuarios, no los creadores de contenido del sitio) pueden publicar material deben hacer “todo lo posible” para comprar licencias de todo lo que los usuarios puedan subir a sus plataformas.

Además de eso, salvo casos excepcionales de sitios muy pequeños, esos sitios tendrán que hacer todo lo posible para evitar que nada con derechos de autor se publique sin la debida licencia de uso por parte de los propietarios del copyright.

Eso implica la puesta en marcha de los llamados filtros de subida, herramientas que controlen y detecten qué se sube para comprobar si posee derechos de autor y, en caso afirmativo, evitar que se publique si no hay licencia para ello.

Este Artículo 13 impone a todos esos sitios web un control casi imposible de ejercer sobre lo que los usuarios hacen en la plataforma, y podrían acabar obligando a esos sitios y aplicaciones a cortar de raíz la participación de los usuarios para evitar enfrentarse a demandas legales por parte de los propietarios de los derechos.

Este pretende que las grandes plataformas que alojen contenidos de terceros —como YouTube— monitoricen todo el contenido que pudiera infringir los derechos de autor y lo eliminen.

Hasta ahora, para que se diera esta situación, tenía que existir una denuncia del propietario, pero no se analizaban continuamente este tipo de contenidos.

¿Qué podemos hacer los usuarios?

Tanto el Parlamento Europeo como el Consejo Europeo deberán ahora buscar la aprobación del texto por parte de sus respectivas instituciones, y si se vota a favor y no se cambia el documento, dichos artículos pasarán a ser leyes vigentes en Europa que los Estados Miembros estarán obligados a implementar en sus respectivas legislaciones nacionales en los 24 meses que sigan a ese voto a favor.

Aun así, hay ciertos obstáculos y resistencia a que dichos textos se aprueben. Para que las leyes entren en vigor debe ser rechazado por un número de gobiernos que representen el 35% de la población europea.

Esta calculadora permite hacer apuestas sobre qué países de la UE podrían sumar fuerzas para oponerse a dicha reforma: España representa el 9,09% de la población europea, Alemania el 16,12% y Francia el 13,10%, por ejemplo.

Esa carambola parece difícil de producirse a estas alturas, y la verdadera oportunidad está en el voto final del pleno del Parlamento Europeo. En dicha jornada los 751 europarlamentarios elegidos por los ciudadanos tendrán que votar sobre esta cuestión.

Se espera que la votación se celebre en tres posibles rangos de fechas: entre el 25 y el 28 de marzo, el 4 de abril o entre el 15 y el 18 de abril.

Ese es el mejor argumento para tratar de frenar esta reforma o al menos para obligar a que cambie y elimine esos polémicos Artículos 11 y 13.

Se oponen los usuarios

Y precisamente por ello es importante que los usuarios que quieran tratar de mostrar su oposición a la reforma se pongan en contacto con sus europarlamentarios, que consulten cuál es la intención de voto de cada país en SaveYourInternet.eu y que traten de presionar para evitar lo que desde luego plantea consecuencias desastrosas para internet que conocemos.

En cualquier caso, lo cierto es que, de momento, la Ley de Copyright no está cerrada. Primero tendrá que votarse dentro del Parlamento Europeo y, después, tendrá que ser ratificado por el Consejo.

 

 

Por Gustavo Giacomodonato – Analista de Seguridad para IT Connect Latam