Tecnología y Seguridad Social

Marcelo Lozano presenta su visión sobre el futuro de la seguridad social en la Sociedad del Conocimiento

Marcelo Lozano presenta su visión sobre el futuro de la seguridad social en la Sociedad del Conocimiento

La seguridad social y la tecnología no son dos líneas paralelas, ambas se juntan en un punto en dónde converge la seguridad y la privacidad de los trabajadores.

Existe un grupo de Reglas de Seguridad, que engloban información médica y personal de cada ciudadano, que debe estar protegida y en salvaguarda, para garantizar la protección adecuada de la información médica electrónica.

La equidad se funda en la responsabilidad, fiabilidad y control de los datos en tiempo real.

El control exhaustivo de la identidad digital del trabajador, atado a un medio de certificación fehaciente que identifique de manera forense a todos los actores, permite una distribución más equitativa, inteligente y erradica cualquier posibilidad de hecho de corrupción.

Bajo el paraguas de la automatización y la Inteligencia artificial, las obras sociales están en condiciones de brindar un servicio de excelencia, tapando la sangría de fondos que amenazan los servicios, producto de la burocracia sistémica.

HIPAA

La Ley de Portabilidad y Responsabilidad de Seguros de Salud de 1996 (HIPAA, por sus siglas en inglés) exigió que el Secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. (HHS) desarrollara regulaciones que protegen la privacidad y seguridad de cierta información de salud.

Para cumplir con este requisito, el HHS publicó comúnmente conocida como la regla de privacidad de HIPAA y la regla de seguridad de HIPAA.

Las Normas para la privacidad de la información de salud individualmente identificable, establece estándares necesarios para la protección de cierta información de salud.

Las Normas de Seguridad para la protección de la información electrónica de salud protegida (la regla de seguridad) establecen un conjunto de normas de seguridad que permiten proteger cierta información de salud que se conserva o transfiere en forma electrónica.

La Regla de seguridad pone en funcionamiento las protecciones contenidas en la Regla de privacidad al abordar las salvaguardas técnicas y no técnicas que las organizaciones denominadas “entidades cubiertas” deben implementar para garantizar la “información electrónica protegida de salud” de las personas (e-PHI).

Una nueva visión del trabajador

Son los propios trabajadores que deben tener la responsabilidad de hacer cumplir las reglas de Privacidad y Seguridad con actividades de cumplimiento voluntario.

Antes de HIPAA, no existía un conjunto generalmente aceptado de estándares de seguridad o requisitos generales para proteger la información de salud en la industria del cuidado de la salud.

Al mismo tiempo, las nuevas tecnologías estaban evolucionando, y la industria del cuidado de la salud comenzó a alejarse de los procesos en papel cada día depende más del uso de los sistemas de información electrónicos para pagar reclamos, responder preguntas de elegibilidad, proporcionar información de salud y llevar a cabo una serie de funciones administrativas y de base clínica.

En la actualidad, los proveedores utilizan aplicaciones clínicas como los sistemas computarizados de ingreso de pedidos de médicos, registros electrónicos de salud y sistemas de radiología, farmacia y laboratorio.

Los planes de salud que brindan acceso a la gestión de atención, así como a las aplicaciones de autoservicio de los trabajadores, deben tener la capacidad de dar respuestas forenses fehacientes a las áreas de auditoría, para acelerar el control y distribuir con equidad y justicia social.

Si bien esto significa que la fuerza laboral médica puede ser más móvil y eficiente (es decir, los médicos pueden verificar los registros de pacientes y los resultados de las pruebas desde donde se encuentren), el aumento en la tasa de adopción de estas tecnologías aumenta los riesgos potenciales de seguridad.

Seguridad y Salud

Uno de los objetivos principales de la Regla de seguridad es proteger la privacidad de la información de salud de las personas y, al mismo tiempo, permitir que las entidades cubiertas adopten nuevas tecnologías para mejorar la calidad y la eficiencia de la atención al trabajador.

Dado que el mercado de la atención de la salud es heterogéneo, debemos contemplar arquitecturas flexibles y escalables, de modo que una obra social de cualquier sindicato pueda implementar políticas, procedimientos y tecnologías que sean apropiadas para el tamaño, la estructura organizativa y los riesgos particulares de cada gremio.

Una arquitectura de sistemas sólida, con los niveles necesarios de seguridad es necesaria para garantizar la privacidad e identidad de cada trabajador, es un salto de calidad para un movimiento sindical que tiene que adaptarse a la Sociedad del Conocimiento.

Las entidades gremiales respaldadas por las Reglas de Privacidad y Seguridad si bien están obligadas a cumplir con todos los requisitos aplicables, van a detentar un nivel de sustentabilidad legal, que hoy no cuentan.

Un certificado digital que haga indubitable la identidad digital de cada trabajador va a generar de forma inmediata un ecosistema de transparencia que va a potenciar el alcance de seguridad social que cada gremio tracciona.

La inmersión de la seguridad social en el siglo XXI requiere de responsabilidad y apego, para que las banderas que se enarbolaron como derechos conquistados tras ardua lucha social, no queden relegados tras la oscura cortina de la innovación y la exclusión tanto social, como digital.

 

 

Por Marcelo Lozano – General Publisher IT CONNECT