Repensar el mundo del trabajo, no significa resignar los derechos

Es necesario redefinir el mundo del trabajo para ser parte de la nueva economía
Es necesario redefinir el mundo del trabajo para ser parte de la nueva economía

La dinámica que la tecnología ha impreso en la economía obliga a repensar una nueva visión de trabajo, pero esto no implica perder derechos a manos del capital, cuando el valor está en el conocimiento.

El mundo está construyendo una visión global integrada de si mismo, hoy sabemos que las oportunidades están a un clic de distancia, el mismo trayecto que nos separa de las amenazas.

La nueva economía del conocimiento ha generado oportunidades a dónde no existían y equidades en sectores que no supieron aggionarse.

La relación patrón/empleado tal como la conocimos, es cosa del pasado, en la sociedad actual el factor de crecimiento está sustentado en el conocimiento y no en el capital por lo cual la relación pre-existente entre empleado y empleador debe redefinirse.

El inicio de la 4ta Revolución Industrial

La transformación armónica debe contemplar un carácter inclusivo, que permita que los trabajadores que son expulsados del mercado, por el avance tecnológico y el impulso innovador tengan una malla de contención que asegure su subsistencia y contemple su dignidad.

Ahora bien, en un mundo potencialmente injusto, todos sabemos que tiramos comida cuando a muchos les falta lo cual marca una sentencia para el cerebro de muchos niños.

La distribución de la riqueza no debe ser una relación directa con la acumulación previa de capital, debe ser una fórmula que integre al conocimiento y permita manejar las variables de libertad y elasticidad que las herramientas hoy brindan.

Inclusive la definición de ciudades inteligentes es errada, un ciudadano que vive en una Ciudad Inteligente debe estar respaldado por el gobierno, exponenciando su talento en un entorno de conocimiento cercano y continuo.

Es incorrecto el concepto de ventanilla electrónica, en realidad el Estado debe empoderar al ciudadano para lograr que alcance su máximo esplendor.

Gobierno, Gremios y Empresas, deben analizar este nuevo desafío, debe existir un claro y profundo sentido de responsabilidad para establecer un nuevo contrato social, que incluya a todos y no expulse o margine a nadie.

La falta de alguno de estos tres actores genera una asimetría y distorsiona el equilibrio que todo sistema requiere para funcionar de forma ágil y eficiente.

Marcelo Lozano – General Publisher IT CONNECT Latam

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