Imagen institucional en la Economía del Conocimiento

Francisco Córdoba, experto en imagen corporativa y artista digitial de la imagen
Francisco Córdoba, experto en imagen corporativa y artista digital de la imagen

La necesidad de trascender nuestro espacio nos antecede. La necesidad de proyectar la imagen de lo que somos, lo que hacemos, lo que construimos viaja con nosotros desde que el hombre pisa este planeta.

Pintamos en cavernas, en muros, cuadros, iglesias, catedrales, y castillos hasta que un día el híper realismo venció al ojo del artista y se transformó en algo científico e irrefutable. Nacía la fotografía.

Un reflejo científico de la realidad, una imagen que perduraría mucho más allá de cualquier distorsión humana. Perfecta,…desprovista de cubismos, surrealismo, e interpretaciones.

Por fin la verdad,…la dura verdad era atrapada

Y por supuesto que esa verdad absoluta duro poco y a medida que avanzo la tecnología el toque humano se fue transformando en arte propio y química humana. Muy lentamente los lentes, las cámaras, la velocidad, el Angulo, la luz  influenciaron de a poco para que el mensaje llegara al que veía la foto con una nota invisible.

El alma se mezclaba con la técnica

Pero a pesar de todo el inconsciente colectivo siempre le otorgó a la fotografía esa nota indiscutible de realidad, de documento indiscutible, de prueba legal, de última verdad.

La llegada de la tecnología digital cambio ese paradigma. Hoy la fotografía se asocia indiscutiblemente a la fantasía oculta de una imagen tratada con programas de retoque digital. La verdad se diluye dando lugar a un sentimiento colectivo toda foto es tratada en postproducción y que lo que se ve puede que no sea exactamente la realidad,……

Extrañamente cierto. Hoy todo trabajo profesional y amateur pasa inexorablemente por el editor de imágenes, por el retoque, por la postproducción.

Entonces la verdad consecuente que aflora es que si todas las fotos son retocadas, ya no importa la mano del fotógrafo, y tampoco importaría la calidad de la toma,……todo se arregla, todo se corrige,…toda mejora después de ser RETOCADO.

Pero no es verdad.

Invisible detrás de una buena foto, hay una profesión

Detrás un rostro que refleja aplomo hay tiempo. Detrás de una mirada que refleja confianza  hay un proceso que ayudo a construirla.

El verdadero profesional es invisible, no está en las luces espectaculares, ni en los filtros mágicos de una aplicación de celular. El verdadero profesional esta en ese ritual que poco a poco atrapa y envuelve para que el alma se manifieste en solo un instante.

Yo no creo que este valor vaya a desaparecer. No creo en la muerte de la fotografía como arte y profesión y el surgimiento de una aplicación sencilla que nos haga creer a todos que somos artistas fotográficos.  Todo es un momento, una moda, crecer. Y cuando es importante mostrar nuestro valor al mundo. Cuando sea realmente importante mostrar la diferencia de nuestra empresa, nuestra alma y nuestros logros es cuando se marca y surge la gran diferencia.

 

Por Francisco Javier Cordoba – Asesor de imagen corporativa y fotógrafo profesional

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