App, la seguridad no es negociable

Alain Karioty VP Ventas Latam A10 opina sobre la seguridad de las app
Alain Karioty VP Ventas Latam A10 opina sobre la seguridad de las app

¿Se ha planteado alguna vez cuán importante resultan las aplicaciones (app) para la vida cotidiana? Es posible que sí, máxime, cuando ya existe una para “casi-todo”.

Las aplicaciones (app) se han convertido en un componente esencial de nuestra vida digital, facilitándonos desde las tareas más mundanas a las más complejas.

De hecho, ya hay una app para casi todo y, si no existe, es posible que esté inventándose en este mismo momento.

Efectivamente, como poderosas herramientas empresariales, lúdicas o sociales, las aplicaciones guían nuestras rutinas, ordenan nuestro tiempo y unifican nuestra vida personal y laboral.

De hecho, tal es su proliferación e importancia que incluso, muchos consideran imposible y físicamente incómodo vivir sin ellas, comparándolas en importancia a necesidades tan básicas como comer, respirar o socializar.

Ahora bien, a pesar de este valor que se les confiere, hay un factor que, en la mayoría de los casos, se pasa por alto y que es mucho más importante que el propio servicio que la aplicación pueda brindar. Así es, hablamos de la seguridad.

Aprendiendo sobre seguridad

En estos días, las aplicaciones han sobrepasado ya las fronteras del smartphone, el ordenador portátil o cualquier otro dispositivo conectado.

Hoy por hoy, el término aplicación puede asignarse a muchos tipos de software, servicios, herramientas y clientes a través de una amplia gama de plataformas, como dispositivos para Internet of Things (IoT), vehículos, electrodomésticos, electrónica y mucho más.

A raíz de esta expansión, es importante dedicar un tiempo a pensar en la seguridad.

En este sentido, ¿se ha preocupado alguna vez de comprobar si una determinada app es segura?

Hilando aún más fino, ¿se ha preguntado en algún momento quién es el verdadero responsable de su seguridad? ¿Puede ser la tecnología, el desarrollador, usted mismo… o quizás una combinación de los tres?

Contestar a estas cuestiones es difícil. Ciertamente, el comportamiento con las aplicaciones y el impacto en el riesgo personal y empresarial es un tema que aún no se ha abordado lo suficiente.

Por ello, y como proveedor de seguridad, A10 Networks ha elaborado su Informe de Inteligencia de Aplicación (AIR), un proyecto de investigación global que examina cómo la actitud, el comportamiento y la experiencia de las aplicaciones afectan la seguridad personal y corporativa.

De este estudio, se desprenden varias conclusiones clave

La primera y quizás más importante es que la seguridad sí es tomada en consideración, cuanto menos al principio, (un 83% de los participantes lo corrobora) aunque luego, una vez que la app ha sido descargada,  otras características como el rendimiento (32%) o la facilidad de uso (24%) se tornan más significativas, y únicamente el 24% la considera el atributo más primordial.

Destacable es también el hecho de que los empleados dan más importancia a la seguridad cuando se trata de aplicaciones personales que empresariales.

Dicho esto, casi la mitad (47%) espera que su empresa o los desarrolladores de aplicaciones de terceros les protejan.

Por otro lado, y a pesar de que piensan que los desarrolladores de aplicaciones pueden no fijar la seguridad como su principal prioridad, las personas siguen descargando aplicaciones y aprovechando sus posibilidades.

Es un riesgo tanto para las empresas como para los usuarios.

Por último, la preocupante apatía respecto a la inevitabilidad de ser hackeado es un hecho destacable en el estudio.

Así, el informe evidencia una creciente aceptación sobre dicha inevitabilidad; uno de cada tres (29%) piensa que los ataques cibernéticos “son un hecho de la vida”, y uno de cada cinco (21%) “solo intenta no pensarlo”.

La verdad al desnudo sobre las app

Ante una incómoda prueba de elección: exposición física frente online, ¿qué elegiría?

Parece ser que la mayor parte de las personas preferirían perder sus pantalones antes que su teléfono móvil. Igualmente, un 52% escogería dejar su casa abierta durante un día entero antes que abandonar su teléfono desbloqueado en un banco del parque durante una hora.

A raíz de estas actitudes frente a la seguridad y al uso de apps, el sentido común nos indica que no estamos prestando la necesaria atención a un factor tan importante como es proteger la información personal.

Por eso, es imperativo evolucionar y apostar por una cultura efectiva de doble protección, en la que se cuide tanto el comportamiento humano como la inversión en seguridad.

Después de todo, la mejor tecnología de seguridad puede verse perjudicada por una conducta negligente.

Con A10, los profesionales de TI pueden elegir soluciones de seguridad que les permitan un control más estricto en sus entornos de aplicaciones, con visibilidad por aplicación y análisis por aplicación, y sin sacrificar el rendimiento al que los empleados están acostumbrados.

Nota de la Redacción:

En el día de ayer la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, en Argentina, presentó una aplicación para teléfonos celulares y computadoras que les permitirá a los ciudadanos bonaerenses realizar denuncias sin necesidad de presentarse en una comisaría, y así colaborar en la conformación de un mapa real del delito.

Esto va a permitir, que cada habitante tome contacto directo con la justicia, dando transparencia al proceso de denuncias, pero aumentando el riesgo para las víctimas, si las medidas de seguridad para anonimizar el proceso no fueran tomadas en cuenta.

Cada vez con mayor frecuencia vemos el impacto de las app en la seguridad ciudadana, influyendo en temas sensibles de la sociedad.

La necesidad de generar conciencia sobre la importancia de la seguridad en este aspecto, es fundamental para crear un ecosistema sustentable alrededor de una app.

 

 

Por Alain Karioty, VP de A10 Networks Latam

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